Facultad Politécnica - Universidad Nacional de Asunción
Aranduka Vol. 5, nº 1 (Jul. 2014)
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de vista permite una visión estereoscópica en
profundidad.
Para lo cual, las partes deben aprender a apreciar
el punto de vista alternativo. El objetivo último,
es sin dudas, lograr un equilibrio armonioso
entre ambos puntos de vista. De hecho cuando
los dos puntos de vista, el de la persona como
consumidor y el de la organización como
proveedora están alineados, en equilibrio y en
convergencia, se esperarán resultados positivos
para ambas partes. Desde el punto de vista del
consumidor en el mercado, éste podrá tomar
mejores decisiones que le permitirán mejorar su
calidad de vida, y de alguna manera apuntalar
su felicidad, sin sentirse manipulado, inhibido
o deprimido por las imposiciones del mercado.
Y desde el punto de vista de la organización
podrá alcanzar de manera ética y promisoria
sus objetivos empresariales, y de esta manera
generar fidedigna y legítima riqueza, sin caer en
políticas de imposición de o manipulación del
mercado.
Ahora, el nivel de profundidad a investigar
dependerá de la complejidad del producto o
servicio en cuestión, la situación contextual y
de su relación con el consumidor y los vínculos
de éste con el otro. Es decir, si el producto se
relaciona de manera superficial y solamente
de manera funcional la determinación de las
percepciones será suficiente para identificar el
problema en cuestión (es el caso de un taladro
eléctrico). Pero, si el producto adquiere ribetes
significativos vinculares con terceros, entonces
tendremos que determinar el significado del
mismo en la mente del consumidor (caso de una
remera o camiseta con simbolismos estampados
o serigrafiados). Avanzando en este sentido
si además, se involucran comportamientos
sociales (rituales o códigos conductuales
como el comportamiento en un restaurante o
en la cola de un banco), entonces deberemos
determinar los códigos simbólicos o culturales
(dependiendo del caso). Finalmente, si se
incorporan a todos los demás cargas energéticas
(positivas o negativas) en forma de emociones,
es muy posible que tengamos que llegar a
figuras del inconsciente colectivo como lo son
los arquetipos (por ejemplo en el consumo del
alcohol por parte de los jóvenes tendremos que
determinar si el consumo de bebidas alcohólicas
convierte al joven en un héroe de la modernidad
o en un peligro ambulante).
Sin embargo, nos hemos dispuesto a obtener
con nuestras técnicas de investigación una
metodología práctica (aunque estas tengan
bases subjetivas) que buscan hacer aflorar
los significados desde el inconsciente de los
consumidores tanto los individuales como
los grupales (en forma de códigos ya sean
simbólicos o culturales) y de esta manera ofrecer
un soporte de bases sólidas al marketing que
hemos llamado esencial, ya que se busca llegar
a las causas y a la misma esencia del problema.
Es decir, trabajar desde sus bases profundas y no
desde sus consecuencias como lo viene haciendo
el marketing tradicional. Ver el esquema gráfico
de la Figura N° 3. En este presentamos los ‘9
niveles de investigación’ a los que se puede
dedicar la metodología de investigación del
Figura N° 2
Fuente: elaboración propia.