Facultad Politécnica - Universidad Nacional de Asunción
Aranduka Vol. 5, nº 1 (Jul. 2014)
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que todos poseemos en su versión positiva
o negativa) las que se pueden cargar con
energía positiva o negativa dando resultados
absolutamente opuestos. Por ejemplo, si
observamos cómo funciona del conocimiento,
allí podemos observar es el grado y calidad
de la información que maneja una persona,
diremos que si esta conoce mucho y en
profundidad acerca de determinados
temas tendrá autoridad intelectual para dar
opiniones y puntos de vista sobre aquellas
temáticas. Por lo cual según la teoría de los
arquetipos esta persona en dichos temas toma
el personaje de sabio; ahora la misma persona
que desconoce la profundidad de muchos
otros temas, sin embargo, opina y ofrece
teorías sin sentido, aquí esta persona asume
el personaje del charlatán. Ver gráfica de la
Figura N° 4, en esta las figuras arquetípicas
solo son requeridas para identificar
determinados aspectos del consumo (los que
incorporan personajes), pero de acuerdo al
tipo de producto o servicio y su modalidad
de uso o consumo no siempre requieren su
determinación, aspecto que se deberá evaluar
en cada caso. Por lo general cuando el uso,
consumo o utilización del mismo requiera
de un determinado ‘personaje’ con fuerte
carga emocional, entonces se requerirá la
determinación de un arquetipo.
Figura N° 4
Fuente: Martínez, Pepe. Cualitativa-mente. ESIC
pp.67-80. Madrid, 2008.
Si bien la gráfica de la Figura N°4, muestran
muchos de los arquetipos que prácticamente
encontramos en casi todas las culturas y
sociedades humanas, estos no abarcan todos
los arquetipos posibles, como por ejemplo:
el bebedor divertido – el borracho, que si
bien está presente en muchas culturas, no está
generalizado en todo el mundo, ya que muchas
religiones tienen prohibido el consumo de
alcohol. De la misma manera que el guerrero
defensor y el mercenario, en muchas sociedades
o colectividades no están permitidos o no son
considerados como opciones posibles. Pero, si
podemos encontrar arquetipos globales faltantes
como el líder-el manipulador, por lo cual la
gráfica no es completa, pero representa muy bien
a la idea a trasmitir.
La definición de los objetivos de la
investigación
Antes de definir los objetivos de la investigación
se deberá identificar el problema a resolver
por parte de la organización que apunta al
mercado. Para descubrir, describir e interpretar
el problema o la oportunidad en el entorno
específico que se tiene, es necesario que la
investigación ayude a definir los límites de ese
entorno y contexto en el que se van a desarrollar
las acciones mercadológicas para obtener la
información requerida en la toma de decisiones.
Ya que uno de los aspectos más importantes
de la investigación es la determinación de la
metodología a desarrollar, ya que la misma
condiciona a los actores por su pericia y también
los tiempos, y claro está sus costos. Una
importante restricción para la investigación de
marketing en profundidad es la asignación de
recursos materiales y responsables. Para realizar
la investigación, las empresas requieren recursos
en términos de tiempo y capital. El valor de
la investigación profunda de marketing se
determina desde dos perspectivas. Un enfoque
analiza los beneficios que la empresa recibe de la
investigación. Mientras que el otro, identifica el
riesgo inherente en que incurre la organización
si no lleva a cabo la investigación, para lo cual
planteamos la siguiente expresión:
V(ip) – V(si) > Ci
Donde:
V(ip): Valor de la decisión tomada a partir de
haber hecho una investigación profunda