Facultad Politécnica - Universidad Nacional de Asunción
Aranduka Vol. 5, nº 1 (Jul. 2014)
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La promoción 2014 hace honor a la “heroica
mujer paraguaya” y no podemos dejar de expresar
la gran satisfacción de dar este reconocimiento a
las abuelas, las madres y las hijas de esta patria
tan querida. Una mujer que en el transcurso de la
historia a transcendido por su espíritu, su lucha y
su belleza particular. Cuantas musicas, poemas,
historias; relatan, engrandecen y glorifican el
carácter de la mujer paraguaya.
Sus acciones se han desatacado en el tiempo.
Tuvo que sacar lo mejor de sus entrañas para
actuar como la madre de la patria, durante y
después de la guerra de la Triple Alianza. Son
incontables los esfuerzos y sacrificios que dio
durante las guerras que azotaron al país.
Hoy en día, sigue siendo el pilar de la familia.
Quien no puede dejar de pensar en esos ojos y
esa mirada profunda. Quien no puede dejar de
pensar en como sostiene, con el esfuerzo de cada
día, a los hijos. Quien no puede dejar de pensar
en el sacrificio diario con el cual encara sus
actividades, demandas de este mundo moderno,
con mucho más que cuidar del hogar. Quien no
puede dejar de pensar en las madres que tuvieron
que dejar a sus hijos para buscar, en otro país,
un mejor porvenir. No por egoísmo, sino con la
esperanza de dar un mejor futuro para sus hijos.
Quien no puede dejar de pensar en devolverles
la alegría de estar con los hijos, con la familia, y
seguir luchando como siempre.
Quien no puede reconocer esa fuerza de lucha
que caracteriza a la mujer paraguaya. No se
desmorona y asume sus responsabilidades con la
valentía y la dedicación que merece todo lo que
ella emprende. Ella es el “Alma vibrante” como
resalta la música de AGUSTÍN BARBOZA con
letra de CARLOS MIGUEL JIMÉNEZ
Yo soy la sencilla mujer paraguaya de trenzas
floridas, del templo del arte y vergel de natura
yo traigo el amor, y en música pura la voz de
una raza que vuelve a la vida, con ritmos que
marcan el ave canora la estrella y la flor.
Soy alma vibrante que va repartiendo sonoras
caricias, en el corazón de la América tengo mi
agreste jardín, me dio desde el cielo el trópico
hermoso el sol de las Indias, el fuego en que
nace mi canto de ardiente pasión guaraní.
Florece en mis labios melódico verbo de selva
olorosa, de azul arroyuelo de verde campiña y
ciudad colonial, y vibra conmigo la cuerda del
arpa riente y llorosa, en dulce y alada canción
de la tierra que aroma el yerbal.
Yo pulso la lira que nunca enmudece y tiene una
historia, en lengua armoniosa de virgen artista
heroica, y gentil y ritmo cantares que endulzan
el santo dolor de mí gloria, con miel de la patria
de los azahares y del ñandutí.
Solo nos queda recordar las palabras del Papa
Francisco I quien expresó “Yo desearía que
algún día el Comité del Premio Nobel le otorgara
el Premio Nobel ¡a la mujer paraguaya! Por
haber salvado la cultura, la patria… ¡heroica!
¡La propongo!”
Editorial
Prof. Dr. Mariano David Bordas U.
Director de Investigación, Postgrado y
Extensión