Facultad Politécnica - Universidad Nacional de Asunción
Aranduka Vol. 5, nº 1 (Jul. 2014)
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[1].
Con esta propuesta se plantea utilizar el AHP
para desarrollar una herramienta de toma de
decisiones con relación al uso de los excedentes
hidroeléctricos del Paraguay en el marco de
una política sustentable, considerando aspectos
cuantitativo y cualitativo difíciles de identificar
mediante enfoques usuales de evaluación.
En este trabajo -como caso de estudio- se
toman cuatro políticas energéticas, es decir,
1–un escenario tendencial, 2- un escenario de
alta exportación de energía hidroeléctrica 3-
un escenario de alto nivel de penetración de
la industria electro-intensiva, 4- un escenario
de alto desarrollo de las pequeñas industrias.
Finalmente, dichas estrategias son evaluadas
según criterios económico, técnico, ambiental,
factibilidad de implementación y social. En este
contexto, el crecimiento del Producto Interno
Bruto (PIB) bajo el criterio económico, la
Energía No Suministrada (ENS) en el análisis
técnico, los Gases de Efecto Invernadero (GEI)
en el punto de vista ambiental y, por último, el
riesgo de implementación bajo el criterio de
factibilidad son evaluados como indicadores de
resultados en cada caso.
Con esto, se pretende proporcionar a los
tomadores de decisiones una herramienta con
rigor científico, de manera a tomar decisiones
fundamentadas que producirán los mayores
beneficios para el desarrollo de Paraguay.
2. Analytic Hierarchy Process
El método de la AHP se desarrolló durante
los años setenta por Thomas Saaty, buscando
el desarrollo de una herramienta sistemática
para la evaluación y selección de alternativas
que tengan un marco bien fundado, sólido en
sus fundamentos matemáticos y simples en su
aplicación [2].
a) AHP en tres pasos
Como se menciona en [2], el AHP ayuda a derivar
escalas relativas utilizando el juicio o datos de
una escala estándar, realizando la operación
aritmética posterior en tales escalas. Por lo tanto,
los juicios se dan en forma de comparaciones por
pares.
Asumamos que existen n criterios, cuyos pesos
w
1
, w
2
,..., w
n
, respectivamente, son conocidos. A
continuación, una matriz de relación de pares se
conforma, cuyas filas dan las relaciones de los
pesos de cada criterio con respecto a todos los
demás. Entonces, tenemos la siguiente ecuación
matricial.
(1)
Si definimos como A, a la matriz de relación
de pares normalizada de la ecuación anterior,
entonces n es un valor propio de A, y a
continuación, W es el vector propio asociado
con él. Por lo tanto, para hacer W único,
normalizamos sus entradas dividiendo por su
suma. A es consistente debido a que la siguiente
condición se cumple:
a
jk
= a
ik
/ a
ij
, i, j, k = 1, ..., n
(2)
Por lo tanto, para el primer paso es necesario
establecer criterios a ser considerados y las
alternativas disponibles para ser evaluadas. Esta
organización puede tener tantos niveles como sea
necesario, con el nivel superior como el principal
objetivo a alcanzar, en el nivel intermedio los
criterios considerados y en el último nivel, las
alternativas analizadas [3].
El segundo paso es la obtención de los juicios
de comparación por pares. Los elementos en el
segundo nivel están dispuestos en una matriz y
los juicios de los agentes son ponderados en
relación con el objetivo principal. Generalmente
en AHP, se utiliza una escala con valores de 1
a 9, tal como se da en [2], siendo: 1– Igualdad
de importancia, 3- Moderada importancia de uno
sobre otro, 5- Fuerte importancia, 7- Muy fuerte
importancia 9- Importancia extrema.
La matriz de comparaciones por pares de los
criterios dados por los tomadores de decisiones
se muestra en (1), junto con el vector resultante
de prioridades. El vector de prioridades se estima
por el autovector principal de la matriz y se le da
la prioridad relativa de los criterios medidos en
una escala de razón.
A continuación, se procede a comparar por
pares los elementos en el nivel más bajo. Por lo
tanto, las alternativas son comparadas por pares
con respecto a cuan mejor es uno que el otro