Universidad Nacional de Asunción

El fenómeno El Niño y sus implicaciones en Paraguay: comprensión, impactos y la relevancia de la alerta temprana

Compartir

Por: Lic. Eduardo José Mingo Vega

Docente Universitario (FP-UNA)

Meteorólogo y Director de la Dirección de Meteorología e Hidrología (DMH – DINAC)

La manifestación del fenómeno no implica únicamente «más lluvia», sino cambios estructurales en el comportamiento dinámico de la atmósfera regional.  Frente a la magnitud de los procesos climáticos globales, la respuesta más eficiente radica en la anticipación. Un Sistema de Alerta Temprana (SAT) solo es efectivo cuando existe una ciudadanía informada y receptiva. El valor científico de la predicción adquiere sentido práctico cuando las instituciones públicas, los comités de emergencia y los ciudadanos adoptan conductas preventivas basadas en datos técnicos.

1. ¿En qué consiste el fenómeno El Niño?

El fenómeno conocido popularmente como El Niño forma parte de un ciclo climático global denominado El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). Se trata de un patrón climático recurrente que involucra cambios significativos en las temperaturas de las aguas superficiales del Océano Pacífico ecuatorial central y oriental, interactuando de forma directa y compleja con la atmósfera global.
En condiciones neutras o normales, los vientos alisios soplan de este a oeste a lo largo del Pacífico ecuatorial, acumulando las aguas cálidas superficiales en el extremo occidental (cerca de Oceanía y el sudeste asiático). Sin embargo, durante la fase El Niño, estos vientos experimentan un debilitamiento o incluso una inversión. Esto permite que la masa de agua cálida se desplace hacia el este, estableciéndose frente a las costas de América del Sur. La alteración térmica en la superficie marina modifica la llamada Célula de Walker, reconfigurando los patrones globales de humedad, presión y precipitación en diversas regiones, incluida la Cuenca del Plata.

Figura 1. Resumen gráfico del proceso de afectación de El Niño desde el Océano Pacífico al Paraguay

 

2. Efectos esperados en el clima de Paraguay

Dada su ubicación geográfica estratégica en la Cuenca del Río de la Plata, Paraguay exhibe una marcada sensibilidad ante las fases cálidas del ENOS. La manifestación del fenómeno no implica únicamente «más lluvia», sino cambios estructurales en el comportamiento dinámico de la atmósfera regional:

● Aumento sistemático del volumen de precipitaciones: Especialmente durante los meses comprendidos entre la primavera y verano, se observa un incremento significativo de los acumulados de lluvia por encima de la media climatológica normal.
● Frecuencia e intensidad de tormentas severas: El flujo continuo de humedad tropical canalizado por el Jet de Capa Baja genera un ambiente altamente inestable, propicio para la formación de sistemas de tormentas convectivas organizadas (Mesoscala), acompañadas de ráfagas de viento fuertes, actividad eléctrica intensa y caída puntual de granizo.
● Anomalías térmicas moderadas: Durante los inviernos bajo la influencia de El Niño, la entrada persistente de masas de aire húmedo reduce la incidencia de heladas severas, manteniendo temperaturas mínimas más elevadas de lo habitual. En las otras temporadas, se dispara el calor.

3. Impactos socioeconómicos y ambientales

Las alteraciones en el patrón de precipitaciones impactan directamente en sectores sensibles del desarrollo socioeconómico nacional:

 

4. Áreas geográficas más vulnerables en el territorio nacional

Si bien los efectos se extienden a escala nacional, existen zonas de mayor vulnerabilidad física y socioambiental:
    4.1 Cuenca Baja y Media del Río Paraguay: Zonas costeras de Asunción, Alberdi, Pilar y
     Concepción, propensas a crecidas fluviales prolongadas que obligan al traslado de familias a refugios
     temporales.
    4.2 Región Sur (Departamentos de Ñeembucú, Misiones e Itapúa): Área caracterizada por el paso
     habitual de sistemas frontales, sufriendo anegamientos extensos en superficies agrícolas y pecuarias
     de relieve plano.
    4.3 Chaco Central y Bajo Chaco (Presidente Hayes y Boquerón): Zonas con baja tasa de infiltración
     donde se alternan períodos de sequía extrema con inundaciones repentinas que aíslan comunidades e
     interrumpen rutas de transporte de producción.
        ● Región Occidental / Chaco: Vulnerabilidad alta a anegamientos repentinos, aislamiento de
         comunidades y afectación de caminos vecinales.
        ● Eje Fluvial (Río Paraguay): Vulnerabilidad crítica ante la elevación continua de cotas fluviales e
         inundación de asentamientos urbanos ribereños.
        ● Región Oriental Sur: Vulnerabilidad elevada por acumulación pluviométrica continua y
         tormentas convectivas severas sobre áreas de cultivo.

5. La relevancia estratégica de la Alerta Temprana y la Cultura Preventiva

Frente a la magnitud de los procesos climáticos globales, la respuesta más eficiente radica en la anticipación. La Dirección de Meteorología e Hidrología (DMH) cuenta con tecnología de monitoreo en tiempo real, incluyendo imágenes del satélite, redes de estaciones automáticas en superficie, de altura y herramientas avanzadas de modelación numérica atmosférica (como el modelo WRF y PyCPT).
Un Sistema de Alerta Temprana (SAT) solo es efectivo cuando existe una ciudadanía informada y receptiva. El valor científico de la predicción adquiere sentido práctico cuando las instituciones públicas, los comités de emergencia y los ciudadanos adoptan conductas preventivas basadas en datos técnicos.
Para fortalecer la resiliencia comunitaria es indispensable:
● Consultar fuentes oficiales: Informarse exclusivamente a través de los boletines y avisos meteorológicos emitidos por la DMH-DINAC, evitando especulaciones o información descontextualizada en redes sociales.
● Planificación territorial y comunitaria: Adecuar los planes de siembra, realizar mantenimiento preventivo de desagües y coordinar evacuaciones con suficiente margen de tiempo.
● Desarrollar una cultura de prevención: Entender la variabilidad climática no como un evento sorpresivo, sino como una condición natural que requiere adaptación, obras de infraestructura adecuadas y políticas de gestión de riesgo sostenibles.

6. Conclusión

El fenómeno El Niño presenta retos complejos para el desarrollo de Paraguay, pero la ciencia actual nos proporciona las capacidades técnicas para prever sus tendencias con meses de antelación. La colaboración interdisciplinaria entre la academia, los organismos operativos del Estado y la sociedad civil es la vía fundamental para transformar la información meteorológica en acciones concretas que protejan la vida, los bienes y la economía nacional.

Acerca del Autor

El Lic. Eduardo Mingo: Es Técnico Superior en Meteorología, egresado de la Facultad Politécnica – UNA y Licenciado en Ciencias de la Comunicación, egresado de la UTCD. Ha realizado Cursos de Didáctica Superior Universitaria, Educación a Distancia y Curso de Elaboración de Materiales Educativos para Educación a Distancia, Elaboración de Video Tutoriales y Aprovechamiento de la Plataforma EDUCA, Facultad Politécnica – UNA. Profesor Asistente de la asignatura Instrumentos Meteorológicos y Métodos de Observación.
Actualmente se desempeña como Director de la Dirección de Meteorología e Hidrología dependiente de la DINAC (Dirección Nacional de Aeronáutica Civil) con la responsabilidad del monitoreo y vigilancia atmosféricos, así como los pronósticos del tiempo y tendencias climáticas, servicios de meteorología aeronáutica y formación de profesionales aeronáuticos en el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC), monitoreo hidrológico, pronósticos hidrológicos, sensoramiento remoto y servicio a diferentes usuarios. Representante Permanente ante la Organización Meteorológica Mundial y Presidente de la Asociación Regional III (América del Sur) de la misma nucleación de las NNUU.
Ha impartido cursos de Meteorología en escuelas de pilotaje, así como en unidades de las Fuerzas Armadas como el Grupo Aéreo de Mantenimiento (GAM-FAP), Grupo Aéreo de Transporte Especializado (GATE-FAP), Escuela de Inteligencia Militar del Ejército (EIME-FFMM), Comando de Comunicaciones del Ejército (COMCOME).
E-mail: emingo@pol.una.py
Este trabajo fue posible a la colaboración de otro egresado de la Facultad Politécnica, Técnico Superior en Meteorología Marco Maqueda Colmán

Visitas: 5